RESUMEN
MOTIVACIÓN Y RECOMPENSA.
Una persona sigue
esforzándose mientras tiene éxito, pero nadie quiere seguir intentándolo si el
resultado de todo es vergüenza y recriminación a uno mismo.
o
El
juego de la capacidad.
Cuantas menos personas
tienen éxito en una tarea, mayor importancia cobrará la capacidad y viceversa.
La gran parte de los alumnos
no saben explicar qué utilidad tiene el fracaso en el proceso de aprendizaje. Y
creen que el hecho de pedir ayuda implica ser un perdedor o ser un incompetente
o
Agrupar
de acuerdo a la capacidad.
Las investigaciones al
respecto han concluido que:
- - Se acentúan
las diferencias iniciales entre los grupos. Se fomenta aspectos negativos como:
aspiraciones insensatas, baja autoestima, agresividad, etc. frente a otros
aspectos positivos.
- - Cuando
los profesores no esperan mucho de los alumnos, éstos no suelen defraudarles,
les ofrecen lo mínimo.
- - Los profesores
suelen atribuir la indiferencia de los alumnos a una falta de capacidad.
o
Aprender
a perder.
Ante la falta de
flexibilidad (imposibilidad de disminuir sus aspiraciones después de un fracaso
o de ajustarlas para conseguir un equilibrio entre las probabilidades de éxito
y fracaso), se fomenta un patrón de “cambios atípicos”:
- - Incrementar
o mantener sus expectativas después de fracasar en vez de disminuirlas. Se sostienen
en pensamientos de tipo mágico.
- - Los profesores
suelen elogiar de forma equivocada las aspiraciones no realistas como prueba de
la voluntad de esfuerzo del alumno.
o
Las
recompensas como factores de motivación.
Se considera que las
recompensas competitivas suponen el principal motivo de logro, formando parte
de un mito: si proporcionamos las recompensas adecuadas, en número suficiente,
incitaremos a los estudiantes pasivos.
Las conclusiones más
interesantes las encontramos en el trabajo de Charms (1983), en relación con
los efectos negativos y positivos de los premios:
- - No hay
que usar premios cuando el estudiando los interpreta como agente de control ya
que disminuye su interés.
- - No hay
que usar premios si queremos que el estudiante aborde tareas difíciles.
- - No hay
que usar premios cuando se desea transferir lo aprendido a situaciones
posteriores no premiadas, ya que el sujeto no espera la conexión tarea-premio
en el futuro.
- - No hay
que usar premios cuando éstos son superfluos e innecesarios.
- - Hay que
premiar las tareas habituales obligatorias o de memorización, pero no la
creatividad o la solución de problemas.
o
El
efecto de la sobrejustificación.
Recompensar innecesariamente
por hacer algo que ya gusta puede disminuir el interés por la tarea.
Sobornar a las personas para
que rindan crea un marco extrínseco que no invita al compromiso intrínseco. Los
niños que adquieren una mentalidad extrínseca manifiestan muchas
características relacionadas con la indefensión aprendida: dudan de su
capacidad para completar tareas que anteriormente realizaba con éxito y pueden
creer que otras personas controlan su destino académico.
Cuando se ofrecen a los
estudiantes recompensas por si buena conducta y si buen trabajo escolar, se
vuelven oportunistas e intentan conseguir el máximo de recompensa con el mínimo
esfuerzo à “Principio de mini-maxi”.
o
Las
calificaciones.
- - Tienden
a motivar a los que menos lo necesitan y a desanimar a los que necesitan ser
más motivados.
- - Pueden
motivar pero sólo de forma temporal y por razones equivocadas.
- - Impiden
a los estudiantes más capaces hacer uso al máximo de sus capacidades.
- - La amenaza
del suspenso se concibe como un arma para vencer la apatía, pero la apatía es
ya de por sí, una conducta motivada.
No es de extrañar que
algunos alumnos capten rápidamente el mensaje de que son desechos educativos y
que carecen de valía personal. El resultado termina siendo à “almacenamiento de niños”.
o
Una
nueva filosofía.
La clave para motivar de
forma adecuada a los alumnos, depende de proporcionar a cada uno una
instrucción que no sea ni muy fácil ni muy difícil. Esto requiere, que el
profesor conozca bien el punto de partida de sus alumnos y busque la forma de ensalzar
las cualidades de cada alumno, al tiempo que reconozcamos la diferencia de
capacidades como parte de la singularidad.
El propósito de permitir que
los alumnos tengan un margen de elección sobre lo que aprenden, cómo y cuándo
lo aprenden y dejarlos participar en grupos no siempre definidos por la
capacidad, no tiene por qué impedir que los niños establezcan estimaciones de
capacidad.
Hagan lo
que hagan los profesores, los niños siempre se comparan entre sí. El propósito
consiste en ampliar las creencias de los estudiantes sobre la naturaleza
multidimensional de la capacidad e incrementar la valoración de las diferentes
formas en que patrones distintos de capacidad son relevantes para problemas diferentes.
o
El
resultado final.
El resultado final es que
los centros educativos se convierten en una burocracia en la que desaparecen un
gran número de niños sin dejar rastro, sobre todo los que pertenecen a minorías
étnicas, los desfavorecidos, los pobres y los inadaptados.
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